Rincones, Historias y Mitos de Buenos Aires

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Un paseo en metrobus


Ayer quedó inaugurado este nuevo sistema de transporte metropolitano en Buenos Aires. Quién suscribe no aguantó la ansiedad, y quiso ser uno de los primeros habitantes de la la ciudad en viajar en Metrobus. En esta nota se relata la experiencia.

   Leo lo diarios, y una de las notas del día era la inauguración del Metrobús como medio de transporte urbano. Es un sistema en la cual se cubre todo el trayecto de la avenida Juan B. Justo desde Pacífico (Barrio de Palermo) hasta Liniers, por estaciones intermedias en medio de la avenida, marcado por carriles absolutamente exclusivos para estos buses.

   En los meses anteriores, he utilizado la avenida Juan B. Justo para trasladarme por la ciudad y observaba como construían las estaciones de ese transporte, se quitó un carril en cada mano y quedaron solo dos carriles hacia un lado y dos hacia el otro. Ver esas obras me causaban intriga, y cuando pregunté de qué se trataban, allí fue el comienzo de familiarizarme con una nueva palabra...metrobus. Invadió la ciudad como una novedad, “ya se utilizan en otras ciudades del mundo” decían algunos, “dicen que va a ser un transporte rápido” decían otros, “yo lo único que veo son obras y la avenida quedó más atascada” afirmaban otros. Finalmente, todas las hipótesis se iban a comprobar con tan solo hacer un viaje.

   Me encontraba en Recoleta, Las Heras y Callao más precisamente, y para hacer un trámite tenía que dirigirme a la zona de la cancha de Vélez Sarfield. “Si estuviera por Palermo me tomaría el Metrobús que me deja cerca” me decía en mi interior, como deseando una excusa para transportarme en esos carriles nuevos. Sin embargo, por donde yo estaba ni por asomo pasa estos vehículos. Finalmente, me armé mi propio recorrido: me tomo un colectivo hacia Pacífico y ahí me tomo el Metrobús. Si bien alargo el camino de Recoleta a Vélez, quizás mi entusiasmo haga que este trayecto sea más entretenido. Fue así que con cámara fotográfica en mano me dispuse a viajar.

   Llego a la estación Pacífico, y lo primero que observo es la estación inicial o terminal -como quiera verse- lleno de gente, no era que todos querían transportarse en Metrobús, sino que en esos carriles pasan –por lo menos- cuatro líneas de colectivos, las mismas que fueron utilizadas siempre, pero esta vez usarán el carril y las estaciones exclusivas. Mi primera impresión fue de la cola no se “zafa”, sin embargo debo reconocer que la espera para subir al colectivo fueron cinco minutos, pues las cuatro líneas ya estaban dispuestas a partir.

   En mi imaginario, creí que iba a encontrarme con unos cables colgando y unos vagones parecidos a tranvías, pero no fue así, me di cuenta que este es otro tipo de medios, y el siglo XXI va dejando atrás los cables. Las estaciones parecen a las del pre metro de la zona sur o a pequeñas estaciones de trencito en medio de la avenida y están escoltados por una amplio cantero de plantas.

   Llegaba el colectivo 166 que me llevaría a Velez Sarfield, y dije “ese colectivo lo conozco”, me lo he tomado infinidad de veces, era el mismo en el que viajaba antes, la novedad es que ahora lo hará en un carril exclusivo y sus paradas son andenes compartidos con otros colectivos. Sin embargo, a la vuelta me tocó una unidad nueva. Se trata de un colectivo doble que está unido por una manguera o fuelle como los que se unen los vagones de los trenes o subterráneos. Allí me encontré con un nuevo transporte, aunque eran pocos.

   El viaje era rápido, la velocidad no superaba los 30 kilómetros pero no tenía que parar, excepto en los semáforos. El colectivo estaba lleno, como cualquier otro, pero por esperar un poco fui uno de los primeros en subir y pude sentarme. Desde la ventanilla observaba como en algunos tramos los autos iban en un tránsito fluido y en otros el tráfico era más denso. Pero lo que más me llamó la atención fueron algunos motociclistas. La viveza criolla le ganó nuevamente al sistema, y algunas motos aprovecharon ese carril para sobrepasar el tráfico y andar más fluido, a pesar de que esté terminantemente prohibido. El carril del Metrobus solo lo pueden usar los colectivos y las ambulancias en un viaje de emergencia.
   La sagacidad de los motoqueros era tal, que en un momento el colectivero tuvo que hace una frenada brusca para no atropellar a uno de de ellos que se coló en el carril raudamente para evitar semáforo; justamente el espíritu del sistema es que la unidad no tenga que frenar en su marcha. Bajé en la estación Vélez Sarfield, una antes de la estación terminal de Liniers, el tiempo de duración del viaje fue exactamente de 32 minutos. Quienes usan frecuentemente la avenida sabrán si fue en un tiempo breve o no.

   La vuelta la he hecho es una de las nuevas unidades con fuelle. Hubo menos gente, entre ellos chicos entretenidos como si estuvieran viajando en el tren de la alegría o algún juego de parque de diversiones, y la vuelta demoró el mismo tiempo que la ida. Hasta allí mi experiencia con el Metrobus.

   En conclusión, es interesante el sistema de carril y estaciones exclusivos; impide la demora por tránsito y ofrece un ordenamiento vehicular novedoso en una de las principales arterias de la ciudad, buscando la fluidez tanto en colectivos como en automotores. Sin embargo habrá que ejercer un fuerte control con los motociclistas para que no desvirtúen el servicio con sus “coladas” usando ese carril, y habrá que generar más y nuevas unidades para que no hayan conglomerados de personas. Desalentar el uso del automóvil no alcanza si no se alienta el uso del transporte público brindando un buen servicio tanto en rapidez y como en comodidad.

   El tiempo nos dirá la efectividad de este servicio. Mientras tanto, si vivís o trabajás en Buenos Aires, o estás afuera pero visitás la ciudad, seguramente alguna vez utilizarás este transporte, si no es por necesidad será, como lo armé yo, para experimentar un viaje en Metrobus.

Wenceslao Wernicke

3 comentarios:

  1. Hola, gracias por la nota. Es interesante y llamativamente optimista al respecto del metrobus. Pero permítaseme expresar una crítica construciva, espero.

    1) Este "nuevo tipo de transporte" no presenta mucha novedad para aquellos que hace tiempo viajamos en el 132 y que consiste del mismo modelo, que por cierto, para ser una unidad tan grande, tiene tan pocos asientos, lo que causa que los pasajeros viajemos de pie como siempre.
    2) Estas unidades contaminan al igual que todos los colectivos y no entroduce ninguna tecnología limpia.

    3) Los fondos públicos (provenientes de nuestros bolsillos) invertidos en esta obra podrían ser invertidos en crear nuervas lineas de subte, los cuales por cierto no emiten dioxido de carbono, no paran en los semaforos y por lo tanto nos ahorran mucho tiempo.

    4) Si nadie cuida esta nueva infrasestrucura (lo cual lamentablemente es lo mas probable) en poco tiempo las paradas estarán en las mismas malas condiciones que las de los colectivos normales. Para terminar, me parece que es otro colectivo más que no introduce ningun cambio importante pero sí ciertas desventajas.

    ¡Saludos y gracias por leer!

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  2. Para mí los subtes deberían ser la prioridad -y no lo son-. Pero de todos modos, la nota me pareció muy interesante, no tomé nunca el metrobus, pero me despierta curiosidad. Todo lo que permita ahorrar tiempo de viaje, es celebrable!

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  3. si quieren alojarse en Palermo les recomiendo este hostel buenos aires palermo
    Buen precio y excelente ubicacion!

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